lunes, 22 de diciembre de 2014

Luciano Lutereau. Curso de verano. "Histeria y obsesión"



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Gabriel Lombardi. "Trastornos del lenguaje". Algunos antecedentes en la psiquiatría clásica de la concepción del síntoma en Lacan



Sigmund Freud nunca se mostró muy interesado ni en el discurso ni en la
clínica de la psiquiatría. El corte epistemológico que le permitió aislar el síntoma
histérico y fundar un nuevo discurso, el del psicoanálisis, fue realizado con el rigor
del neurólogo, y no desde el saber del alienista. Calificó de “pobre capítulo” al
aporte de la psiquiatría respecto de la neurosis obsesiva. En cuanto a las psicosis,
aunque el psicoanálisis fuese para Freud tan impotente como la psiquiatría en su
tratamiento, aun así consideró que gracias al psicoanálisis la idea delirante dejó de
ser algo disparatado o incomprensible: “ahora posee pleno sentido, tiene sus
motivos, pertenece a la trama de una vivencia rica en afectos...”.
La posición de Lacan respecto de la psiquiatría fue diferente. Especialmente
en sus elaboraciones sobre el síntoma psicótico encontró un apoyo explícito en
algunos clásicos que, desde fines del siglo XIX, mostraron gran cuidado en el
estudio de los trastornos del lenguaje. A diferencia de Freud, esos referentes
psiquiátricos de Lacan no estudiaron el lenguaje del psicótico desde el punto de
vista de la significación. No se propusieron interpretar los síntomas, no
pretendieron darles sentido. Prescindieron de toda hipótesis etiológica o se
apoyaron en una hipótesis causal errónea pero inocua – que tenía la ventaja de no
perturbar la investigación clínica, de no estorbarla con explicaciones psicogenéticas...

Podés descargar el artículo completo, desde la página del 
FORO ANALÍTICO DEL RÍO DE LA PLATA, haciendo clic aquí

sábado, 20 de diciembre de 2014

Carlos Marx. "El Capital". Crítica de la economía política (FCE_nueva versión del alemán, Vol. 1, 2014)



Pocos libros han sido leídos y discutidos con tanta pasión como El capital. Desde que vio la luz pública su primer tomo, en 1867, fue censurado y elogiado prácticamente en todo el mundo y sigue siendo causa de debate hasta nuestros días. La polémica radica, debe decirse, en el contexto social y las interpretaciones históricas de que ha sido objeto, pues desde hace tiempo figura como un clásico de la materia y como tema fundamental para la investigación económica.
Concebido como continuación de Contribución a la crítica de la economía política (1859), hoy este libro se considera en el núcleo mismo de las teorías del nacimiento y la circulación del capital. En estas páginas Marx disecciona el “proceso de producción del capital” a partir de un minucioso análisis de las mercancías y su valor (de uso y de cambio), del intercambio, del dinero, de los modos de producción capitalista, del trabajo y de la acumulación del capital. Conceptos como plusvalía, introducidos en esta obra, han ayudado desde entonces a comprender cómo las sociedades occidentales modernas organizan sus economías.
Ésta es una nueva edición preparada por Wenseslao Roces poco antes de morir, quien se basó en su propia traducción de los años cuarenta. Aquí, el especialista español en marxismo y traductor de otros grandes pensadores precisa conceptos y perfecciona la prosa para facilitar la comprensión de este texto esencial. En esta edición se incluyen varias cartas que Marx intercambió con algunos de sus contemporáneos, así como artículos en los que Engels hace referencia las teorías expuestas en el libro; además se enriquece con un estudio introductorio que analiza la importancia de la obra cumbre de Marx en el ámbito académico y social de habla hispana, y con un prólogo que narra la historia de las ediciones de El capital realizadas por el FCE. 


viernes, 19 de diciembre de 2014

Graciela Berraute. "Presentaciones psicóticas en la infancia" (Letra Viva, 2014)




En la primera parte este libro se propone estudiar las presentaciones psicóticas en la infancia, desde el marco del discurso psicoanalítico.

Su hipótesis central tiene como eje el reconocimiento de esas alteraciones como fallas o detenciones en la constitución de la subjetividad, la representación del cuerpo y la organización de las pulsiones.

Este desarrollo se sustenta en un buen número de supervisiones que dan cuenta de la posibilidad de actuar sobre esas patologías.

En la segunda parte, se analizan conceptualizaciones de Freud y de Lacan sobre la constitución subjetiva, así como consideraciones sobre la psicosis en tanto estructura.

jueves, 18 de diciembre de 2014

Roland Jaccard. "Freud" (Ariel/Quintaesencia, 2014)




“He sido el iniciador de muchas cosas y 
he prodigado numerosas iniciativas de las que algo saldrá en el futuro. 
No puedo saber si será mucho o poco, 
pero tengo derecho a formular la esperanza 
de haber abierto el camino a un importante progreso 
en nuestro conocimiento”. 
Sigmund Freud


Hoy día todo lo referente a la vida y obra del Sigmund Freud es objeto de apasionados debates a favor y en contra. Pero son pocos los trabajos que se interrogan sobre lo que Freud debe a su propia vida. El inventor del psicoanálisis nos enseñó que el ser humano es fundamentalmente reflejo de su infancia. Todo lo que el psicoanálisis ha tratado de hallar se encuentra en esa investigación profunda, interminable y a veces banal de nuestra prehistoria.
Este libro es al mismo tiempo una aproximación biográfica y teórica sobre el inventor de una ciencia y una terapia que han marcado la cultura hasta tal punto que su lenguaje se ha convertido en el nuestro.

Descargate el primer capítulo, aquí

miércoles, 17 de diciembre de 2014

AA.VV. "Conjetural 61". Revista psicoanalítica




Ejes

Las moscas de Masotta
La necesidad de discurso
Una época, una angustia
Una vez como tragedia, otra vez como farsa

lunes, 15 de diciembre de 2014

Álvaro Alejandro-Alberto Manguel. "Para cada tiempo hay un libro" (Sexto Piso, 2014)




A lo largo de su trayectoria como escritor, Alberto Manguel ha dedicado un espacio importante al tema de los libros y la lectura, una de las grandes pasiones de su vida. En Para cada tiempo hay un libro, algunas reflexiones y pequeños homenajes de Manguel a la literatura dialogan con las originales fotografías de Álvaro Alejandro, cuya mirada se posa igualmente sobre muy diversas variantes de lo que puede representar nuestra relación con la lectura. Así, Alejandro captura una ratonera que en lugar de queso atrae a sus víctimas potenciales con un libro, o un libro que yace junto a una mujer desnuda, como si quisiera seducirla o competir con ella en niveles de erotismo. Para cada tiempo hay un libro es a la vez un registro y un homenaje a ese objeto que, pese a las múltiples amenazas sobre su extinción, continúa formando una parte fundamental de nuestra sociedad y de nuestra cultura. Y es que, como bien explica Alberto Manguel, podrán cambiar muchas cosas, pero mientras existan esos seres extraños llamados lectores, el acto literario esencial permanecerá vigente e inalterado por la fuerza misma de quienes, como él, no conciben su existencia sin la presencia constante de ese acto: «Quienes descubrimos que somos lectores, descubrimos que lo somos cada uno de manera individual y distinta. No hay una unánime historia de la lectura, sino tantas historias como lectores. Compartimos ciertos rasgos, ciertas costumbres y formalidades, pero la lectura es un acto singular. No soñamos todos de la misma manera, no hacemos el amor de la misma manera, tampoco leemos de la misma manera. Los libros que atraviesan nuestras vidas son, para cada uno de nosotros, maravillosamente diversos». -

Podés leer un adelanto, haciendo clic aquí

viernes, 12 de diciembre de 2014

Víctor Toty Cáceres. "Yo, ellos o simplemente nada". Fotolibro de lectura (Ed. Recovecos, 2014)









El señor de los retratos

por José Pelayo para "La voz del interior" (Córdoba)


Víctor “Toty” Cáceres acaba de editar el fotolibro Yo, ellos o simplemente nada (Recovecos). Se trata de una selección de retratos fotográficos y un pequeño trabajo de literatura que recorre las imágenes. “En principio ambos oficios parecían ir por caminos paralelos –adelanta “Toty”–. No empecé a sacar fotos buscando entrecruzamientos, pero a la larga sería una cuestión inevitable. La verdad es que toda mi vida quise ser ilustrador, pero no pude. No hice el esfuerzo, no lo sabía del todo, o lo sabía pero me ganó la pereza”.

Toty siente que hoy es un excelente momento para cerrar una etapa y comenzar una nueva, tanto en el terreno de la fotografía como en el de la literatura. El artista define a los modelos de este libro como “accidentes de la amistad”, porque no busca retratar personas sino personificar retratos: “No me interesa que la gente se reconozca en las fotos –dice–, todos los que aceptan pasar por mi lente saben de antemano que estarán al servicio de una iconografía espiritual, personal: lo que se puede ver en la serie es cierta constante en las miradas, cierta recurrencia a un dolor un poco mudo, cierto ahogo. Hay regiones del alma donde las palabras sobran”.

Este es el primer libro escrito e ilustrado por Cáceres. El desafío editorial también jugó un papel preponderante, en virtud de que se trata de imprimir fotografías con alta calidad, para lo cual el esfuerzo editorial fue determinante. Sobre el retoque digital, Cáceres opina: “El género de retratos es fascinante por su versatilidad y accesibilidad. Un rostro puede ser un paisaje, la cifra de un destino, el testimonio de la muerte que habita en la vida, el paso del tiempo, el dolor de existir y la ambición de eternidad. Nada de fotoperiodismo, nada de naturalismo, mi política óptica no es higienista, es intervencionista; lo mío es más bien retórica óptica, golpe de martillo, fotomanipulación, ese es el poder del retoque digital ¿La fotografía? La fotografía no sé, la fotografía es otra cosa…”.


SE IMPRIME

A Toty Cáceres lo ilusiona que su libro viaje (de ahí que esté en castellano y en inglés). “Me gustaría además que el esfuerzo y el retorno social se traduzcan un día en una causa –apunta el autor–, hace tiempo que tengo ganas de enfocarme a desarrollar una iconografía de la vejez y utilizar lo producido para colaborar, para concientizar. Por otra parte, este es el primer volumen de una colección que Ediciones Recovecos tituló Campos Visuales. También me gustaría que otros artistas visuales de Córdoba puedan compartir su obra, espero que mi libro abra un poco ese camino”.

Los ámbitos naturales de Víctor “Toty” Cáceres parecen ser la literatura, la música, el diseño gráfico, la fotografía, el psicoanálisis, la filosofía, el teatro, la locución, pero reniega de lo polifacético: “Sólo estoy algo desorientado –dice–. En realidad sigo buscando mi verdadera vocación. Creo que todos esos perfiles son parte de una misma exigencia: arreglármelas con la diaria, sobrevivir. Siempre me he sentido como perdido en la búsqueda, necesito expresarme, aquí es la fotomanipulación, la poesía, allá el consultorio, la publicidad, el teatro o la locución… todo parte de un mismo proyecto, y cada cosa cumple un papel en función del momento”.

jueves, 11 de diciembre de 2014

Cecilia E. Collazo. "La rosa de cobre".Psicoanálisis y poesía (Letra Viva, 2014)



En el recorrido que propone la autora se van tejiendo definiciones de poesía y psicoanálisis que arman un entramado de significantes y palabras que se tocan, se unen, chocan, se separan y se vuelven a unir. Poesía y psicoanálisis pensados en sus semejanzas y diferencias. Así como el jardín de senderos que se bifurcan, así como una gran banda de Moebius, en estos textos conviven entre otros: Gelman, Bellesi, Cortázar, Juarroz, Lacan, Pizarnik, Lispector, Mónica Torres, anfitriones que desde la prosa de Cecilia nos invitan a pensar.

Cecilia lleva de la mano a los lectores por un jardín donde se recorre la poesía y el psicoanálisis, transmitiendo y contagiando un profundo amor por ambos.

Así como el sentido duerme al sujeto, asomarse al vacío y el encuentro con lo Real produce el despertar.

Quien ame al psicoanálisis y a la poesía, en fin, quien ame la palabra, no será el mismo luego de recorrer estas páginas.


Del prólogo de Victoria Mora

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Ludwig Wittgenstein. "Escrito a máquina" (Editorial Trotta, 2014)



A partir de 1929, Ludwig Wittgenstein trabaja en lo que en reiteradas ocasiones denomina «mi libro» y cuyo resultado será el escrito a máquina que lleva la signatura TS 213 en el archivo de la Universidad de Cambridge y que data de 1933. Los albaceas de su obra pusieron a este texto mecanografiado, redactado en alemán, el título The Big Typescript, literalmente, «el gran escrito a máquina» o «gran mecanoscrito». El propio Wittgenstein se refería a él como Maschinenschrift o Typescript.

Este texto inicia la etapa que podría denominarse de madurez en la obra de Ludwig Wittgenstein. No se puede comprender el Tractatus logico-philosophicus sin la lectura de The Big Typescript. Ningún trabajo relevante sobre la obra temprana de Wittgenstein puede prescindir de consultar los argumentos esbozados en este texto. Pero, sobre todo, no se puede entender gran parte de las posteriores Investigaciones filosóficas sin conocerlo. En este texto se condensan, por un lado, las críticas, conjeturas y argumentos más importantes del autor contra su obra temprana; por otro lado, hay que considerarlo el origen, el taller, por así decir, en el que se forma su obra tardía. Constituye, en definitiva, el primer intento serio en el que Wittgenstein sistematiza su pensamiento filosófico tras volver a Cambridge.

martes, 9 de diciembre de 2014

Florencia Servera. "Un científico en el lavadero". Manchas, olores, ciencia, tecnología y suciedad (Siglo Veintiuno-Ciencia que ladra, 2014)



¿Cómo quitar de la ropa una mancha de grasa, el olor a cigarrillo o a comida? ¿Cualquier producto sirve? En la cocina, en la calle, en el trabajo y hasta en las paredes la suciedad nos persigue, pero la ciencia y la tecnología vienen en nuestro auxilio… ¡cual superhéroes salvadores!

Es que la limpieza sigue principios de lo más científicos: los desengrasantes y la lavandina, pero también el vinagre, el talco, la sal o incluso el fijador de pelo, pueden ser nuestros aliados para combatir la suciedad. El lavado, en la mayoría de los casos, se basa en la interacción química entre la mancha, el manchado y el quitamanchas. Y allí donde el agua no alcanza, los físicos y los químicos inventan las mejores maneras de divorciar lo que ensucia de lo que se ensució.

Por este pulcro libro desfilan jabones, sales y solventes, para envidia de las madres del barrio. Florencia Servera se calza los guantes de goma y nos cuenta todo lo que hay que saber para ser un científico limpito y feliz: la polaridad del agua, el rol de las enzimas o el pH necesario a la hora de remover ciertos colorantes. Y hasta nos enseña a destapar la cañería de la manera más efectiva, o a dejar como nuevas las canillas con sarro y las tijeras oxidadas. Pero además analiza los trucos de limpieza recomendados en revistas y sitios de internet a fin de mostrar su lado científico o desmentir su utilidad y nos da maravillosos temas de conversación para intentar una conquista en el lavadero más cercano. Con estas instrucciones en la mano, ya no hay riesgo de llegar a nuestro hogar y encontrar escrito en el vidrio de la ventana: “Lavame, sucio”.

Un científico en el lavadero obtuvo el primer premio del Tercer Concurso Ciencia que ladra-LA NACION. La ciencia, si limpia, dos veces ciencia.